La Comunidad para el Desarrollo Humano

La Comunidad (para el desarrollo humano) fue creada a mediados de 1980 como el organismo social y cultural del Movimiento Humanista.

Los objetivos de La Comunidad son el estudio, el desarrollo, la difusión y la instalación de una nueva cultura basada en las ideas fundamentales del Humanismo Universalista. La Comunidad impulsa proyectos para la aplicación concreta de esta nueva cultura en los diferentes ámbitos de la vida personal y social.

Una nueva cultura
Esta nueva cultura será el correlato de una configuración de conciencia avanzada en la que todo tipo de violencia provoque repugnancia. La instalación de tal estructuración de conciencia no-violenta en las sociedades será una conquista cultural profunda. Esto irá más allá de las ideas o de las emociones que débilmente se manifiestan en las sociedades actuales, para comenzar a formar parte del entramado psicosomático y psicosocial del ser humano.

Por otra parte el equilibrio y desarrollo individual y social pueden lograrse si las personas adquieren un coherente sentido de la vida. Por el contrario, toda existencia sin dirección o falseada en su sentido, genera sufrimiento personal y colectivo . El principio más importante que representa a esta cultura se enuncia así: «Trata a los demás como quieres que te traten». Existen también otros principios de acción válida que sirven de orientación en la conducta y que son desarrollados más adelante.

La actitud humanista, aspecto esencial de esta nueva cultura, fuera de todo planteamiento teórico, puede ser comprendida como una “sensibilidad”, como un emplazamiento frente al mundo humano en el que se reconoce la intención y la libertad en otros, y en el que se asumen compromisos de lucha no violenta contra la discriminación y la violencia.

Esta nueva cultura se fundamenta en una nueva concepción del ser humano de la cual se derivan una escala de valores, una metodología de acción y un proyecto personal y social.

Una escala de valores
Los 6 puntos fundamentales de esta escala de valores son:

  1. En primer lugar, la ubicación del ser humano como valor y preocupación central, de tal modo que nada esté por encima del ser humano, ni que un ser humano esté por encima de otro.
  2. En segundo lugar, afirma la igualdad de todas las personas y por tanto trabaja por la superación de la simple formalidad de iguales derechos ante la ley, para avanzar hacia un mundo de iguales oportunidades para todos.
  3. En tercer lugar, reconoce la diversidad personal y cultural, y por tanto afirma las características propias de cada pueblo, condenando toda discriminación que se realice en razón de la diferencia económica, racial, étnica y cultural.
  4. En cuarto lugar, auspicia toda tendencia al desarrollo del conocimiento por encima de las limitaciones impuestas al pensamiento por prejuicios aceptados como verdades absolutas o inmutables.
  5. En quinto lugar, afirma la libertad de ideas y creencias y, por último;
  6. repudia toda forma de violencia, entendiendo no solamente a la violencia física como único factor, sino a la violencia económica, a la violencia racial, a la violencia religiosa, a la violencia moral y psicológica como casos cotidianos y arraigados en todas las regiones del planeta.

La metodología de acción: la no-violencia activa
La metodología de acción personal y social de La Comunidad es la llamada “no-violencia activa”, que tiene como principales herramientas:

  • El rechazo y vacío a las diferentes formas de discriminación y violencia.
  • La no-colaboración con las prácticas violentas.
  • La denuncia de todos los hechos de violencia y discriminación.
  • La desobediencia civil frente a la violencia institucionalizada.
  • La organización y movilización social, voluntaria y solidaria.
  • El apoyo decidido a todo aquello que favorezca la no-violencia activa.
  • La superación de las raíces de la violencia en uno mismo, el desarrollo de las virtudes personales y de las mejores y más profundas aspiraciones humanas.

Según esta metodología, la acción por la transformación social no se opone a la acción por la transformación personal. Por el contrario, La Comunidad las entiende como íntimamente vinculadas y, por consiguiente, propone un accionar simultáneo para superar tanto la violencia social (externa) como la violencia personal (interna).

Se trata en definitiva de un proyecto personal y social que trata de superar la crisis actual de violencia, desorientación y falta de sentido que sufre el ser humano. Este proyecto se sintetiza en el ideal de humanizar la Tierra.

 

Fuente: Libro de La Comunidad